miércoles, 13 de octubre de 2010

NUESTRO TERRITORIO

En Colombia existe un alto índice de secuestro, extorción, sicariato, desempleo, pobreza, etc., estos factores nos han llevado al desespero, a la intolerancia, y a la indiferencia; factores que de una u otra manera han llevado a una población a la incertidumbre y hasta la muerte.

Nos hemos visto agobiados por las leyes, que aún siendo “leyes” no se cumplen, con unas garantías que como siempre favorecen a la clase más privilegiada y desfavorecen a los más débiles. El conflicto armado que vive nuestro país se ha pasado a nuestras ciudades y a nuestros barrios. Esto ha hecho que sea escaso el grado de participación democrática, la incidencia de fenómenos como el narcotráfico y el desplazamiento de familias del campo a la ciudad. No es justo que esto ocurra en un país donde se dicta tantas leyes, donde se habla de los derechos fundamentales del ser humano y en donde se habla de un país en crecimiento. El principal culpable de esta situación es la descomposición social, y la falta de oportunidades para las familias víctimas del conflicto armado; por la falta de liderazgo de los gobernantes.

Y ahora qué decimos del desarrollo urbano, que muchos denominamos como una buena labor; ya que permite mejorar la calidad de vida de las personas que actualmente habitan en ella, éste va ligado a factores fundamentales como lo son: la productividad y competitividad, que son actividades que se refieren a la forma como la población interfieren de una manera muy decisiva para la producción de bienes y servicios, debido a que las empresas para lograr ser competitivas requieren de innovación, tecnología, capacidad humana, etc. La falta de estos elementos hace que no se creen empresas y las que existen actualmente tiende a desaparecer. Lo que hace que cada día exista más desempleo, más pobreza, y más caos en la ciudad.

Día a día escuchamos en nuestros medios de comunicación las atrocidades que dejan los hechos delictivos, pero cuándo es que vamos a tomar conciencia que todo empieza por casa y cada uno de nosotros debemos aportar un granito de arena para mejorar esta situación.

Como reflexión: podemos asegurar que seguimos en las mismas y que, ni nuestros hijos, ni sus descendientes van a poder ver el país tan anhelado. Tal vez pasen muchas generaciones sin que se pueda llegar a una solución concreta.

Señores gobernantes que está pasando, por qué permiten que suceden tantas hechos y ustedes actúen como si nada. Donde están las leyes, la justicia, las promesas que hacen antes de llegar a un poder y cuando llegan nunca las cumplen.

CRISTINA BASTIDAS CRUZ

IV - SEMESTRE


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