viernes, 8 de octubre de 2010

LA DEMOCRACIA



LA DEMOCRACIA
El logro de la democracia es, pues, una tarea difícil pero no irrealizable. Uno de los retos esenciales de la constitución de 1991 es el desarrollo y consolidación de la democracia participativa en Colombia, la carta política incorpora una serie de canales de intervención ciudadana en ciertas decisiones públicas propiciando y fortaleciendo la organización y la iniciativa de la población. La carta contiene una gran cantidad de principios, derechos y mecanismos de participación que no sólo fortalece las instituciones representativas y tradicionales, si no que contempla formas muy diversas de participación política y social. Como vemos la ley no lo es todo, pero es un requisito para darle intimidad a la reforma política.
Es necesario un Estado que asuma realmente el monopolio de la fuerza y de la justicia, que garantice la solución civilizada de los conflictos sociales, y que tenga instituciones transparentes y abiertas que se ganen la confianza de todos los ciudadanos.
La democracia en un país como el nuestros es utopía en la participación real y más bien se reduce a una democracia frágil y representativa que ha demostrado grandes limitaciones como forma de organización del Estado y la relación de este ultimo y la sociedad.
Necesitamos una organización estatal y de un régimen político que se inspire en los principios de la democracia. Entre estos principios esta un marco jurídico con unas reglas de juego transparentes que permitan su ejercicio.
También necesitamos de una sociedad organizada consciente de sus intereses, sus derechos y sus responsabilidades políticas. En otras palabras, sujetos sociales capaces de desarrollar formas de diálogo y de concertación con otros agentes sociales, como los partidos políticos y el mismo Estado.
Una política democrática que permee por igual la conducta de los gobernantes y de los gobernados, y que permita y garantice un clima propicio para el desarrollo de la democracia participativa.
También es necesario una firme voluntad de los agentes políticos para poner en marcha mecanismos que permitan el desarrollo de la participación.
La paz y la justicia social se consigue con la participación de todos y cada uno de los ciudadanos cumpliendo y respetando los derechos humanos, esto lo lograremos practicando principios fundamentales como la justicia la igualdad y el servicio.
Además necesitamos, una sociedad civil fuerte, es decir, constituida por una serie de individuos y de actores colectivos conscientes de sus intereses, organizados, portadores de proyectos, capaces de convertirse en interlocutores del Estado.
Nunca olvidemos que la unión hace la fuerza, y ayuda a la evolución y desarrollo de un estado.

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